

Mi Testimonio
Soy cubano. Me enamoré de una ecuatoriana llamada Verónica — mi Nani. La seguí hasta Ecuador sin saber que esta tierra me iba a cambiar para siempre. Llegué con poco. Pero tenía a Nani. Y con eso era suficiente.
Un día terminé en terapia intensiva con una trombosis múltiple. Solo. En una cama. Sin poder hacer nada. Y fue ahí donde sentí a Dios de verdad por primera vez. Me prometió algo que cinco años de espera parecían imposible. Hoy tengo un hijo próximo a cumplir tres años. Sano. Real. Mío. Ese milagro me cambió para siempre
Lo que me mueve!!!
Tres cosas que nunca voy a negociar
La verdad primero
Autenticidad real
Contigo hasta el final
No vine a decirte lo que quieres escuchar. Vine a decirte lo que necesitas escuchar. Aunque duela. Aunque incomode. La Palabra de Dios no se negocia.
No hay doble cara aquí. Lo que ves en cámara es lo mismo que soy en casa con Nani y mi hijo. La fe que no se vive en privado… no sirve en público.
No publico y desaparezco. Estoy aquí. Leyendo comentarios, respondiendo mensajes, creyendo que cada persona que llega a este espacio… llegó por una razón.
Todo lo que necesitas para crecer
Videos, reflexiones y recursos digitales diseñados para transformar tu fe y la de los que te rodean.
